Ceràmica Ferrés amplía su colección de soluciones para revestimiento con Montgó, una baldosa cerámica diseñada por Emiliana Design Studio que transforma el muro en una superficie dinámica mediante un elegante juego de volúmenes, luces y sombras. Inspirada en el movimiento natural de los pliegues de un tejido, la pieza propone una nueva forma de entender el revestimiento arquitectónico, donde la materia deja de ser un fondo para convertirse en protagonista del espacio.
Montgó destaca por su diseño ondulante, capaz de generar una superficie continua con una marcada presencia escultórica. La incidencia de la luz natural o artificial modifica constantemente la percepción del relieve, creando efectos visuales que aportan profundidad, ritmo y una sensación de movimiento permanente. Esta cualidad convierte la colección en una solución idónea para proyectos de interiorismo, espacios comerciales, hospitality y arquitectura residencial que buscan dotar de identidad a sus revestimientos.
Fabricada mediante la técnica tradicional de extrusión cerámica, cada pieza incorpora una cámara de aire interior que mejora el comportamiento térmico y contribuye al aislamiento frente a la humedad, combinando así valor estético y prestaciones técnicas en un mismo producto. La colección se fabrica con cerámica de La Bisbal, manteniendo el vínculo con la tradición artesanal de este histórico territorio cerámico catalán.
Montgó está disponible en los acabados Terracota Rojo 15 y Terracota Arena 14, dos tonalidades que realzan el carácter matérico de la pieza y permiten integrarla tanto en proyectos contemporáneos como en intervenciones de inspiración mediterránea. Sus dimensiones y formato favorecen la creación de composiciones continuas que potencian el efecto tridimensional del revestimiento.
Con esta colección, Ceràmica Ferrés continúa explorando el potencial expresivo de la cerámica arquitectónica, desarrollando piezas que combinan innovación formal, tradición artesanal y altas prestaciones técnicas. Montgó demuestra que un revestimiento puede ir más allá de su función constructiva para convertirse en un recurso capaz de definir la identidad visual de un espacio a través de la luz, la textura y el relieve.

