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“Piano, Botín y 270.000 razones” / La cerámica en el Centro Botín de Renzo Piano, por Rogelio Ruiz Fernández

La propaganda del nuevo Centro Botín de Santander es tan grande y el despliegue de medios tan generoso, que me hizo plantear la pertinencia de escribir sobre un edificio que ya se conoce. Pero si los folletos del propio centro no nos engañan, y nosotros no las vamos a contar, hay 270.000 piezas cerámicas (foto 1) en la piel de este edificio como las que ven en las fotos, hechas en el taller catalán de Cumella, piezas que también se pueden tocar en taxis, en recepciones de hoteles… Estas son 270.000 razones para que se dediquen unas páginas en esta revista, por si fuera poco la trayectoria de su autor: Renzo Piano.

 

LA PIEL CERÁMICA

Otros proyectos suyos como el Instituto de Acústica y Música del Pompidou (IRCAM) (foto 2), son variaciones de pieles compuestas de elementos cerámicos (o que pretenden su aspecto) es decir ladrillos sobre bastidores metálicos que se colocan luego como cierre de fachada. Vinieron después aquellos de las viviendas de la Rue de Meaux en París donde se cambiaron por piezas de terracota… Luego los de la Ciudad Internacional de Lyon y los de Berlín Postdamer Platz (foto 3), que buscan también la apariencia del ladrillo.

Realmente es en muchos casos como si el alma metálica que tienen sus edificios intentara con la cerámica la relación con la ciudad. Pero aquí, frente a la Bahía que lo une al Cantábrico, por su color, parecen más próximas al plomizo cielo de Santander. Las piezas quedan fijadas directamente en el acabado de aluminio (con lacado para ambiente marino) viniendo montadas de taller (fotos 4, 5 y 6).

LA LUZ EN PIANO

Su tratamiento y domesticación son temas reincidentes en la obra del genovés. Ejemplo excelso es la fundación Menil, donde se desliza por unos prefabricados que conducen la luz y la rompen para que no entre directa1. He visitado la Fundación Beyeler en Basilea, que es simplemente exquisita, precisamente en este tratamiento de la luz natural que entra por el techo (variación del anterior) y en su implantación horizontal…

Filtrada, aunque con acabado continuo como un lienzo, por la dureza de la luz de Turín nos llega en la galería de arte del edificio Lingotto. También aquí en Santander, el “pez grande” utiliza este sistema de luz natural por el techo como ven en la imagen (foto 7), pero es aquí más sencilla en su ejecución. El propio Piano manifestó que la luz de Santander es más difusa y por ello necesita un tratamiento diferente. Precisamente la utilización de esta cerámica nacarada permite estos reflejos e irisaciones que la situación, sobre el mar y a Sur, el edificio trata de rentabilizar.

Es muy bonito ver en las primeras horas de la mañana la luz que sabe a mar tintinear sobre la parte inferior del edificio que levita sobre el espacio y el bar acristalado (foto 8). Este reflejo hace que a distintas horas el acabado sea diferente y que se confunda muchas veces con el color del cielo, o brille intensamente también al atardecer cuando el sol incide horizontal sobre él. Aunque el referente formal que nos viene a la cabeza es el del Bull Ring de Birmingham de Future Systems aquellas chinchetas inglesas son metálicas y no tienen la vida que aporta este, que solo se consigue con la cualidad perlina de estas piezas que comentamos.

Pliego 1 sobre la cerámica en el Centro Botín de Renzo Piano (Santander)

AMEBAS

Amebas, peces, binoculares…, todos quieren buscarle un referente en cuanto a la concepción formal. Creo que podemos bucear en su Parque de la Música de Roma donde las formas, allí terminadas en cinc, tienen esta cualidad biológica que las une a estas, de saurios, en cierto modo, o de amebas cántabras. Aunque también muy expresionista es su centro cultural en Nueva Guinea.

EL MAR

Renzo sabe de mar y se ha diseñado su propio barco, el Kirribilli. Nacido en la ciudad de Cristóbal Colón ha realizado allí unos edificios en el puerto de Génova para conmemorar el quinto centenario del descubrimiento de América que también se disponían, lógicamente, junto al mar. En Oslo acaba de terminar un proyecto cultural ambicioso dónde una lengua de mar incluso entra y parte, como a este, el edificio en dos. Y el citado de Nueva Caledonia se ve reflejado sobre las aguas…

Sin olvidar el Nemo de Amsterdam que es un poco duro en su acabado y relación con el agua, como un barco cerrado, o mejor claro, como un submarino a flote. Las propias esculturas de Cristina Iglesias, los pozos, que estarán llenos de agua como la fuente de la plaza de Toledo, tratan de llevarnos un poco más adentro la sensación acuosa, así como el pavimento de hormigón pulido coloreado que se entona con el color marino.

LA ESTRUCTURA METÁLICA Y EL CRISTAL

En la mitogénesis de este proyecto, la calle, el corte radical de la célula madre, es tremendamente patente, de tal modo que los planos que dan a este espacio etéreo no se ven forrados con el botón de la piel de la fruta, mostrándonos así el corte limpio de la pulpa. Y mostrándonos también la estructura de una manera más evidente, formando una serie de ligeras pasarelas que nos llevan al mar y que nos permiten ver la gente en otras, perdernos incluso, buscando uno u otro espacio (fotos 9 y 10).

Este corte tan claro y la ligereza de la estructura en este punto hacen difícil que los generosos volúmenes volados a ambos lados, que se podían contrarrestar estructuralmente, se puedan compensar, por lo que han apoyado el gran peso de salas en pilarcillos, que algunos más sensibles que yo ven como prolongación de los troncos de los árboles del parque. También las normativas de incendios quieren formar parte del proyecto, sabiendo además que estamos en “Sander” y frente al Bahía, y por tanto escaleras nos bajan desde todos los frentes como anclas de los “hinchables”.

Los miradores colgados del eje tienen un pavimento de vidrio y permiten desde abajo ver el movimiento de los otros, y recogen en algunos momentos la luz encendiéndose y colaborando con el fulgor pretendido. Ver y verse. Hay muchos Pianos para el cristal, como en el reciente Shard, vidrio cortado en el centro de Londres, o en el New York Times…

FUNCIÓN

El volumen pequeño, el Este está dedicado a la cultura y el aprendizaje. Tiene cuatro clases, oficinas y un auditorio para 300 personas. El volumen Oeste incorpora 2500 m2 de salas de exposiciones que en sus extremos se abren al mar o al parque. La parte central es esa estructura ligera que parece que te invita a tirarte al mar o al menos a apoyarte sobre la barandilla en plan Titanic…

LA PARTICIPACION CIUDADANA, PIANO, PIANO…

En los ochenta estuve alojado en la Cité Universitaire de París. Algunas tardes me acercaba al Centro Pompidou que mantenía un pálpito tremendo y disfrutaba de la ciudad desde la terraza del bar de aquella cubierta que, en aquel momento, era apropiada para todo el mundo y que ahora se dedica más bien a “bobos” (bourgeois bohemes). El sorprendente proyecto era, como ustedes saben, de Piano y Rogers, que de esta manera entraban violentamente en el barrio de Beaubourg (¡ciudad bella!).

El contraste brutal animaba la zona y aquella plaza, hoy más decaída, hervía de vida mientras la fuente de Niki de Saint Phale giraba sin parar. Pero entonces, en los ochenta, la fuerza política no se arredró ante las protestas de donantes del museo, de gente en general e incluso de diseñadores renombrados que se oponían al proyecto. Repasen por poner otro ejemplo las opiniones de mi admirado Oteiza sobre el Guggenheim o los problemas para acometer el Museo Munch de Oslo por parte de Juan Herreros que motivaron incluso una marcha de artistas nocturna con antorchas apoyando al arquitecto español…

Tengo, como espero haber demostrado en estas líneas, un profundo respeto por Piano que muestra siempre una absoluta preocupación por la gente, por lo que todos y cada uno pensamos. Son muy intensas, ahora nos parecerían más normales y no tanto entonces, las fotos de Piano con los ciudadanos de Otranto, en lo que él llamaba en el ‘79 “laboratorios urbanos”, en las que se le ve reunido con toda la gente del pueblo para tomar decisiones en la punta del tacón de Italia. En fin, muchos de estos proyectos que venimos comentando se hicieron con la firmeza y decisión de una idea pregnante que sirvió de destino, de meta y con el apoyo absoluto de clientes ejemplares.

Hoy en día, sin embargo, la participación ciudadana es tan beligerante que hace que los nuevos edificios situados en puntos tan sensibles como este en el que ha aterrizado el Centro Botín, tan visible desde el clásico paseo Pereda, sean sometidos a una dura fiscalización popular, que supone problemas para la consecución limpia de la idea de los artistas y una prolongación de los plazos que en cierta manera han hecho que este edificio singular se acabara cuando, en cierto modo, “ya no se lleva” ser estrella, ni siquiera de mar.

El suelo liberado para ver la bahía hizo que se levantara más y limpiara en planta baja para mantener siempre desde el paseo la visión del mar que se agradece. Se creó también a posteriori un túnel para bajar el tráfico y que no pasase entre el Centro Botín y el parque…, pero todas las fricciones se olvidarán y, ya estos días, el Centro santanderino rezuma de alegría, de gente, de ciclistas, de corredores, de fotógrafos de móvil, de skaters, de personas que lo viven ya como algo suyo (foto 11). De personas que lo vivimos como algo nuestro.

Pliego 2 sobre la cerámica en el Centro Botín de Renzo Piano (Santander)

Notas

  1. Esta fundación Menil es además una maravilla conseguida por el apoyo incondicional de la señora Menil buscando una relación con el barrio de poca densidad de Houston, donde aparecen viviendas unifamiliares de timber, tillado de madera como nuestras galerías, que recubren los paneles exteriores de su moderno museo.

Bibliografía

  • PIANO, RENZO, Progetti e architetture 1964-1983 (a cargo de Maximo Dini), Ed. Electa, Milán 1983.
  • PIANO, RENZO, Progetti e architetture 1984-1986, Ed. Electa, Milán 1986.
  • PIANO, RENZO, Renzo Piano Building Workshop 1966 to Today (a cargo de Philip Jodidio) Ed. Taschen Colonia 2008.
  • SARRABLO, V. et al. “Envolvente del Centro de Arte Botín en Santander. Estudio de viabilidad de la solución con discos cerámicos roscados sobre chapa de aluminio”. Informes de la Construcción, [S.l.], v. 68, n. 544, p. e165, dec. 2016. ISSN 1988-3234. Disponible en: http://informesdelaconstruccion.revistas.csic.es/index.php/informesdelaconstruccion/article/view/5807/6705
Artículo publicado originalmente en conarquitectura 64. Consigue este o cualquier número de la revista en la tienda online.
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