En un contexto en el que la eficiencia energética se ha convertido en uno de los principales retos de la arquitectura contemporánea, la elección de los materiales constructivos resulta determinante para alcanzar los estándares más exigentes de sostenibilidad. La primera vivienda certificada Passivhaus de Galicia, construida en Santiago de Compostela, es un claro ejemplo de cómo la Termoarcilla puede convertirse en un elemento decisivo para lograr edificios de consumo energético casi nulo.
El proyecto, conocido como Casa Alush y diseñado por ALCE Arquitectura Técnica, obtuvo en 2018 la primera certificación Passivhaus concedida a una vivienda en Galicia. Para la ejecución de sus cerramientos se eligieron bloques de Termoarcilla de Cerámica Campo de 24 centímetros de espesor, integrados en una solución constructiva con fachada ventilada de piedra natural. La combinación permitió alcanzar las elevadas prestaciones térmicas y de confort que exige el prestigioso estándar internacional de construcción pasiva.
Más allá de un caso de éxito, esta vivienda puso de manifiesto el potencial de la Termoarcilla como material capaz de responder a los desafíos actuales de la edificación sostenible. Su elevada inercia térmica contribuye a mantener una temperatura interior estable durante todo el año, reduciendo la demanda energética tanto en calefacción como en refrigeración. A ello se suman sus prestaciones de aislamiento acústico, resistencia mecánica, comportamiento frente al fuego y regulación natural de la humedad, cualidades que favorecen edificios más saludables, eficientes y duraderos.
La apuesta por este material no ha sido casual. En los últimos años, Cerámica Campo ha participado en numerosos proyectos desarrollados bajo criterios Passivhaus y de alta eficiencia energética, consolidando la Termoarcilla como una de las soluciones constructivas de referencia para arquitectos y proyectistas que buscan reducir el impacto ambiental de los edificios sin renunciar a la calidad arquitectónica. La experiencia acumulada en este tipo de obras ha permitido demostrar el comportamiento del material tanto en vivienda unifamiliar como en promociones residenciales y edificios plurifamiliares.
Este recorrido ha encontrado un nuevo respaldo con la reciente obtención de la Certificación Passivhaus para sistemas de fachada con bloque Termoarcilla®, un reconocimiento que avala técnicamente su idoneidad para edificios pasivos y facilita su incorporación a nuevos proyectos gracias a soluciones ya verificadas por el Passivhaus Institut. La certificación confirma que la eficiencia energética no depende únicamente de la incorporación de tecnologías activas, sino también de una adecuada selección de materiales capaces de optimizar el comportamiento de la envolvente del edificio.
La primera vivienda Passivhaus de Galicia marcó un punto de inflexión en la construcción sostenible de la comunidad y demostró que la innovación puede apoyarse en materiales cerámicos con una larga tradición industrial. Hoy, cuando la descarbonización del parque edificatorio y la reducción del consumo energético son prioridades para el sector, la Termoarcilla de Cerámica Campo continúa posicionándose como una solución de altas prestaciones para afrontar los nuevos retos de la arquitectura.
Con proyectos pioneros como Casa Alush y el desarrollo continuo de soluciones certificadas, Cerámica Campo reafirma su compromiso con una construcción más eficiente, saludable y respetuosa con el medio ambiente, aportando materiales que permiten a arquitectos y promotores alcanzar los más altos estándares internacionales de calidad y sostenibilidad.

