La jornada “Cubiertas cerámicas en la arquitectura contemporánea: diseño, sistemas y durabilidad” reunió a profesionales de la arquitectura, la rehabilitación y la industria para abordar los nuevos retos de la cubierta inclinada.
Hispalyt celebró el pasado 18 de septiembre una jornada dedicada a analizar el presente y futuro de las cubiertas cerámicas, poniendo el foco en aspectos como el diseño, la eficiencia, la correcta ejecución, la rehabilitación, la integración fotovoltaica, la industrialización y la durabilidad.
El encuentro comenzó con la presentación de Ca’n Gallineta, una vivienda unifamiliar situada en Manacor y proyectada por Antoni Oliver, de OAM (Oficina d’Arquitectura a Mallorca). Ganador en la categoría de Obra Nueva de los Premios de Arquitectura de Teja de Hispalyt 2023-2025, el proyecto mostró cómo una solución tradicional puede reinterpretarse desde una perspectiva contemporánea y mantener, al mismo tiempo, una estrecha relación con el paisaje y los materiales del territorio.
La jornada continuó con una mesa redonda en la que participaron José Antonio Roig, del CSCAE; Marcial Vicioso, de Cerámicas Mazarrón; Juan de la Venta, de Tejas Borja; Manuel Verea, de Tejas Verea, y Antoni Oliver. El debate abordó cuestiones relacionadas con la prescripción, la rehabilitación, los sistemas de cubierta, la ejecución y el mantenimiento.

Uno de los principales mensajes del encuentro fue la necesidad de entender la cubierta cerámica como un sistema constructivo completo, en el que tejas, aislamiento, impermeabilización, rastreles, ventilación, fijaciones y encuentros deben funcionar de forma coordinada. Una correcta definición desde las primeras fases del proyecto permite resolver aspectos como pendientes, ventilación y puntos singulares, además de facilitar la ejecución y el mantenimiento posterior.
La ventilación de la cubierta, el montaje en seco y las fijaciones mecánicas fueron otros de los aspectos tratados, junto con la necesidad de mejorar la documentación técnica y la formación de los profesionales encargados de la instalación.
La integración de energía fotovoltaica también ocupó un espacio destacado. Los participantes subrayaron la importancia de incorporar estas instalaciones desde las primeras fases del proyecto para coordinar adecuadamente modulación, fijaciones, estanqueidad e integración arquitectónica.
Por último, la jornada puso sobre la mesa el potencial de la industrialización y la formación de instaladores como vías para mejorar los procesos de montaje y responder a la creciente complejidad técnica de las envolventes. En este contexto, la experiencia acumulada de la cerámica se presenta como una base para desarrollar soluciones adaptadas a las actuales exigencias de eficiencia energética, sostenibilidad, integración de renovables y durabilidad.
