MUROBRICK nace para dar respuesta a la demanda de soluciones que, manteniendo la estética y propiedades del ladrillo visto de arcilla cocida, aporten las ventajas de las soluciones preindustrializadas.
El nulo mantenimiento del ladrillo visto, su durabilidad y fabricación altamente eficiente, hace de este material un producto de alta sostenibilidad. Esto, unido a sus extraordinarias propiedades técnicas (resistencia mecánica, aislamiento, color inalterable, reacción al fuego, absorción de agua, resistencia a fenómenos meteorológicos adversos,…) y las enormes posibilidades creativas que permite en cuanto a colores, acabados, aparejos, tipo de junta…, hacen de este material el complemento perfecto para los paneles arquitectónicos, que aportan propiedades adicionales como la posibilidad de acelerar el proceso de montaje en obra, reduciendo el tiempo de ejecución drásticamente aportando además las ventajas adicionales de la producción en fábrica de los mismos.


Proceso de Fabricación
El proceso de fabricación de MUROBRICK es en esencia el mismo que el de los paneles normales, salvo por la colocación previa de las plaquetas en moldes posicionadores diseñados a tal efecto. Una vez que las piezas cerámicas han sido colocadas en el molde, el vertido del hormigón sigue el proceso habitual, de forma que las piezas cerámicas quedan embebidas, sin posibilidad de desprendimiento, ya que la parte trasera de las piezas dispone de relieves en forma de cola de milano que refuerzan la unión entre ambos materiales.

El sistema de fijación de los paneles a la estructura del edificio no se diferencia del sistema de los paneles tradicionales, siendo los medios necesarios para su colocación los habituales.
El cambio en las características técnicas de los paneles normales y los paneles con acabado cerámico en cuestión de peso, transmitancia térmica, aislamiento acústico, resistencia al fuego, resistencia a compresión,…no presenta variaciones de consideración.

Características


Ejemplo de ejecución MUROBRICK en obra
- Sede Administrativa del Servicio de Salud de Castilla – La Mancha. SESCAM
Fernando Pardo Calvo + Bernardo García Tapia (Pardo + Tapia Arquitectos)
El cerramiento de fachada del bloque lineal se resuelve con una superficie plana de vidrio que valora la calidad del material como epidermis del edificio, con una solución tecnológica simple. Es una piel continua de vidrio serigrafiado sensible a los matices de la luz solar, que aísla el edificio de las variaciones climáticas exteriores garantizando su equilibrio energético.
El basamento se cierra con bloques prefabricados acabados con ladrillo visto, recuperando la textura y calidad de la cerámica del ladrillo con un sistema constructivo actualizado.
Se trata de una propuesta conceptual al uso del material cerámico. Texturas, resonancias, brillos, evocaciones… liberado el ladrillo de sus servidumbres constructivas destacan entonces sus características formales, como unidad fractal, a modo de pixel con el que se compone el lienzo de fachada.

El ladrillo o la unidad se ordena sobre el tablero de encofrado con una plantilla de caucho. No necesita traba, se alinea en una dirección u otra creando entramados.
Se utiliza simplemente medios ladrillos perforados de ambas caras vistas que previamente se han cortado. Así se garantiza su agarre sobre el hormigón. El hormigón consolida la trama y le da capacidad portante e independencia como lienzo.
Este lienzo se enmarca con una llanta metálica definiendo la pieza prefabricada.
Se delimitan piezas a una escala adecuada al concepto de la preelaboración, que permite una disposición en obra con el rendimiento óptimo de los medios auxiliares de transporte, puesta en obra y anclaje.