La cerámica ha dejado atrás la concepción de la baldosa como un elemento limitado a formatos y geometrías estándar. Las nuevas tecnologías de transformación permiten modificar sus dimensiones, generar formas complejas, trabajar sus cantos e incluso crear piezas curvas, ampliando las posibilidades del material en proyectos de arquitectura, interiorismo y diseño.
Así lo recoge SOLCONCER, Soluciones Constructivas Cerámicas, iniciativa de la Diputación de Castellón y el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC), que dedica uno de sus contenidos de inspiración a las diferentes tecnologías disponibles para la personalización del formato cerámico. La plataforma reúne información técnica dirigida a arquitectos, interioristas, diseñadores y otros profesionales vinculados a la prescripción y aplicación de materiales cerámicos.
Una de las técnicas más habituales es el corte por disco, que permite obtener listelos, rodapiés, mosaicos y formatos especiales a partir de una baldosa convencional. Los discos diamantados, habitualmente refrigerados por agua, permiten realizar cortes rectos con precisión y un acabado cuidado.

Cuando el proyecto requiere geometrías más complejas, el corte por chorro de agua amplía las posibilidades de diseño. La combinación de agua a muy alta presión y abrasivos permite ejecutar curvas, formas irregulares, patrones decorativos y composiciones personalizadas con elevada precisión.
Otra de las posibilidades es el rectificado, un proceso posterior a la cocción que permite conseguir piezas con dimensiones más exactas y cantos perfectamente escuadrados. Esta regularidad facilita la utilización de juntas mínimas y favorece la creación de superficies visualmente continuas, especialmente en diseños que requieren una elevada precisión geométrica.
La personalización también puede aplicarse a los cantos de las piezas. Biseles, cantos redondeados e ingletes a 45 grados permiten resolver esquinas, cambios de plano y remates con mayor continuidad visual. Estas soluciones tienen especial aplicación en encimeras, escaleras, peldaños, mobiliario y otros elementos cerámicos en los que el detalle constructivo adquiere un papel protagonista.
Por último, el termoconformado permite modificar la geometría de determinadas piezas para generar soluciones curvas. Mediante una segunda cocción controlada y el empleo de moldes refractarios, la cerámica puede adquirir nuevas formas y radios de curvatura, abriendo el campo de aplicación del material a elementos especiales y diseños singulares.

Para SOLCONCER, estas tecnologías evidencian la evolución de la cerámica hacia un material cada vez más versátil, preciso y adaptable. La posibilidad de transformar una pieza convencional en un elemento específicamente diseñado para un proyecto permite responder a necesidades funcionales y estéticas concretas, al tiempo que amplía las herramientas de los profesionales a la hora de proyectar.
A través de sus contenidos técnicos y de inspiración, SOLCONCER pone este conocimiento al alcance de los prescriptores, ofreciendo información sobre productos, sistemas constructivos, aplicaciones y tecnologías relacionadas con la cerámica. La plataforma cuenta actualmente con cerca de 1.000 variantes de soluciones constructivas y más de 20 materiales de recubrimiento incorporados.
La personalización se convierte así en una vía para explorar nuevas aplicaciones de la cerámica y superar los límites del formato convencional, combinando libertad creativa, precisión técnica y prestaciones constructivas.