A la hora de diseñar o rehabilitar una cubierta se debe tener en cuenta contratiempos como la humedad que se puede filtrar en el techo. La humedad en techos y cubiertas puede ser resultado tanto de filtración de agua como de condensación. En este articulo te explicaremos como puedes evitarlas y que las pueden causar.
La humedad por filtración de agua en cubiertas habitualmente se da cuando el agua penetra a través de la teja o placa, por ello es importante que cubiertas y techos inclinados consten de un excelente sistema de impermeabilización bajo teja que proteja el techo de dichas filtraciones.
Ante todo debemos remarcar que cuando el aislamiento térmico de la cubierta no está bien instalado y esta afectado por filtraciones de agua, esto genera humedad y su capacidad de funcionamiento en contra de este proceso se verá afectado dado que su transmisión de calor por convección será mayor, reduciendo su resistencia térmica e incluso generando puentes térmicos.
Una de las mejores soluciones a la humedad en caso de cubiertas inclinadas, puede ser instalar un sistema de impermeabilización bajo teja que garantice la seguridad a la estructura, este sistema funcionara debido a que en caso de que el agua traspase la placa bajo teja se encargara de re-direccionar el agua al drenaje de agua de lluvia.

Además, cabe mencionar que muchas veces se da por hecho que la cobertura de la cubierta es el elemento de impermeabilización, pero hay que tener en cuenta algunos aspectos básicos como la pendiente de la cubierta, ya que está define las necesidades y las características de la impermeabilización.
La humedad por condensación suele darse por la formación de vapor de agua y la falta de ventilación. En cubiertas con pendientes menores a 15 grados y de una sola capa, el riesgo de condensación es mayor, esto se debe a que la ventilación por convección es menor.
De todas formas la finalidad básica es permitirle a la cubierta un movimiento máximo de aire posible, ya que la ventilación ayudara a la cubierta a evitar problemas de condensación.
Partiendo del hecho de que las condensaciones en cubierta se dan por motivos de presión atmosférica, la humedad se moverá en sentido ascendente lo que llevara al vapor de agua generado en el interior de la vivienda a permanecer retenida en la zona interior del techo. Por lo tanto, si existe poco movimiento de aire exterior, la ventilación que nos ayuda a controlar la acumulación de este vapor de agua será insuficiente.

Por otra parte la situación con cubiertas de una capa las temperaturas superficiales pueden producir condensación de agua en la superficie interior de la cubierta, a lo que llamamos punto de roció. En cubiertas con aislamiento térmico, una solución protectora frente a este vapor de agua que puede dañar el aislamiento es la colocación de una lámina barrera de vapor por la cara caliente del aislamiento.
Luego debemos agregar que existen otros tipos de humedad por condensación, la condensación intersticial, este tipo de humedad se produce dentro de los distintos elementos de la cubierta (estructura, tableros, aislamiento térmico, etc.). Se puede evitar este tipo de humedad con una ventilación del techo idónea, técnicamente definida como microventilación.
Este tipo de ventilación es una solución muy sencilla pero al mismo tiempo impresionantemente efectiva, frente a la formación de humedades por condensación, incluso si estas se generan por un punto de rocío debido a la diferencia de temperaturas entre elementos. Por ejemplo, proporcionado una cámara de aire ventilada entre la cobertura y la impermeabilización bajo teja.

Con certeza podemos decir que la instalación de un sistema de cubierta en seco y ventilado es la mejor opción para asegurar la instalación de un sistema de cubierta en seco y ventilado, sea una obra nueva, una rehabilitación y se prevea o no un aislamiento térmico, puesto que al instalar un tejado microventilado se va a evitar la formación de condensaciones tanto entre la cobertura y la impermeabilización, como entre esta y el aislamiento o el soporte de cubierta.