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Nuevas naves y usos de las viejas naves industriales / «E LA NAVE VA», por Rogelio Ruiz Fernández

Francesco Dal Co, en la introducción del libro de Sverre Fehn de Electa, remarca la diferencia entre las naves que surcan el mar sin dejar huella y las que construimos sobre la tierra que marcan cicatrices en ella. Pero esto es solo una cuestión de tiempo, también en la tierra se pierde al final la mella. Cuando vemos en la Magna Grecia aquellos templos varados en la costa, queriendo volver a ser la tierra, podemos pensar los que hubo antes y ya perdimos su huella.

 

Cuando visité la AEG de Behrens en Berlín, tarde en la tarde, la escala del edificio me hizo pensar también en aquellos templos griegos, por su grandeza y orden. Las de Mies del IIT rezuman clasicismo, perfección (o su proyecto para Bacardi). La Johnson Wax de Wright. Las de Echaide, Fisac. La Van Nelle que también visité y tantas otras que nos protege DoCoMoMo. Las de Aalto, y las de Gullichsen Kairamo y Vormala. Las del primer Foster del Team 4. La de Luban de Poelzig que dan miedo en esas fotos en blanco y negro.

La voluntad de construir el gran espacio, el gran espacio flexible, siempre acompaña al hombre. Y esas naves del mar que decíamos antes fueron hechas en atarazanas, astilleros, carpinterías de ribera, que eran mayores porque las contenían prestas al movimiento, pero aun presas en tierra. Estos espacios, verdaderas mezquitas que se expanden a ambos lados, con estos arcos apuntados, ya que algunas se remontan al gótico valenciano y catalán, pero que encontramos en todo el Mediterráneo, son un lujo (Barcelona foto 1, Valencia foto 2, Sevilla foto 3, Túnez…).

Las de Málaga quedan en el nombre del mercado. Preciosas sin duda veremos las de Sevilla, con el suelo más alto o más bajo no lo sé, pero seguro que sacándole partido a esta estructura (Vázquez Consuegra). Casi todas estas drassanes terminan por albergar en sus naves, que fue siempre lo suyo, museos marítimos tranquilos que buscan mantener la edificación.

Ladrillo y hierro

Tras la revolución industrial muchas de las naves vienen de las arquitecturas dibujadas, soportadas, por los tratados. No cabe duda que tratándose de industria lo racional se debe de imponer y así ser protagonistas firmitas y utilitas en la denominación vitruviana. Blondel dice que el diseño arquitectónico industrial debería mostrar solidez y simplicidad. Pero no debemos de olvidar el decoro, la belleza.

Por un lado, vemos cómo la belleza es un factor de protección de la memoria y las fábricas bellas resisten más a la piqueta que las que no lo son, pero además, un trabajador, cuanto más bella sea su empresa, más orgulloso estará de ella (y más rendirá).

Esta etapa en muchas partes de España vino de la mano de familias e inversores de fuera del país en muchos casos, que trajeron ingenieros que utilizaban una arquitectura muy interesante, a veces de catálogo, basada principalmente en las fábricas beauxartianas de ladrillo que cubren su interior con cerchas metálicas (belgas, franceses, ingleses… de ahí trabajar para el inglés). 

Hormigón

Más tarde, en la autarquía, los autores ya son arquitectos o ingenieros nacionales y muchas de aquellas minas y acerías iniciales pasan a formar parte del Estado. Algunas de ellas al ser estructuras muy abiertas para la difusión de las enormes temperaturas, hacen difícil buscar nuevos usos y se deshicieron hasta el suelo (también en una época en que el patrimonio industrial no se veía como algo valioso). Poco a poco se pasa a una fase en la que el rey es el hormigón.

De este modo, las grandes empresas públicas son las que hacían entonces las veces de mecenas en este nuevo marco temporal. Tenemos, por un lado, las compañías eléctricas que nos han dejado ejemplos envidiables de Vaquero, Castelao, Fernández Casado… Sánchez del Río será otro estudioso y virtuoso del hormigón con sus depósitos y paraguas. ¡Qué riqueza Torroja!

Muchos nos enseñaron las posibilidades del hormigón que tanto se utilizó en grandes naves. Lo malo de esta etapa es que parece que el diseño se queda solo en este mecenazgo público, es decir, hay cumbres como las citadas y otras muchas, pero la solución formal en el resto de pequeñas empresas que vivían alrededor de aquellas es lamentable y así aparecen polígonos industriales de muy poca calidad ambiental (naves hijas de la “Uralita”). 

Pliego 1 sobre naves industriales, nuevas y viejas, convertidas en nuevos centros

Situación actual: no queremos naves

De todo aquello, ¿qué nos queda? Enclaves mineros (los castilletes y bocaminas), las naves y tinglados, las citadas atarazanas, las azucareras, las harineras, las tejeras, las fábricas de armas, las conserveras, la fábricas textiles, bodegas, las naves militares, azucareras, arsenales… Muchas de las naves están en franco deterioro y ruina llegando a una situación, que si bien se pueden interpretar con un sentido poético (como recoge desde Euskadi el activo Iñaki Uriarte con sus odas y grabaciones), muestran un proceso irreversible en la pérdida de elementos y saber construido.

Añadir a esto que la expansión de las ciudades las ha embebido en muchos casos. A veces, pocas, se han restaurado para incorporarse o incorporar jardines (en Coruña Díaz o las de Enertec en Valladolid en el Paseo Arco de Ladrillo quizá con un aprovechamiento excesivo alrededor). A favor, las fábricas son grandes espacios, y estas naves generalmente carecen de pilares interiores lo que les da una gran flexibilidad para nuevos usos… Y ya sabemos que cuanto más flexible es un espacio, más dura.

Cuando más nos gustan es cuando siguen con la actividad industrial, es decir que partes antiguas, que dan solera al negocio, se rehabilitan para dar paso a otros usos nuevos de imagen o administración, asi por ejemplo ver que las bodegas se adaptan como las de CVNE (NINOM Arquitectos, Garrigues-Cohen, foto 4 sin estridencias), o la Nave de ladrillo en Sovilla (foto 5) (Daniel Villanueva) que funciona como oficinas de una empresa nueva anexa. 

Nuevas oficinas en naves: centros de empresas

En el 87 Pawson restauró una vaquería en Londres para Ofinas, Starkman, con tal pulcritud que parece una sala de exposiciones. Aquí uno de los usos más apropiados para la reutilización de naves es la de viveros de empresas, es decir que la nave renovada se convierte en un lugar para el crecimiento de nuevas actividades. Fueron pioneros en Asturias con la Curtidora en Avilés 1989 (foto 6: Nanclares, Ruiz, Moriyón, Menéndez) y más tarde Cristasa en Gijón 1992  (foto 7: Prendes,Uría,Meneses).

También la azucarera de Vitoria (foto 8) se restauró para acoger empresas especialmente de I+D. Y Can Jaumandreu, de Pep Llinas (foto 9) también recoge partes de antigua empresa e incorpora nuevas piezas para oficinas y dependencias universitarias. 

En Madrid, muy sugerente, está la nave Boetticher (foto 10) que ganaron en concurso Churtichaga, Lizasoain, Brulisauer y Doncel. Churtichaga nos dice del proyecto: “respetamos sus arrugas y cicatrices, pero los muebles le darán alegría y los chispazos de color la cargan de energía”. Blanca Lleó dentro del plan BZ, Barcelona Zona Innovación propuso también la conversión de la nave Freudenberg (foto 11) un centro de emprendedores.

Otra actividad que a veces se incorpora a las naves es el coworking, como en Impact Hub en el barrio de las letras de Madrid (Churtichaga-de la Quadra- Salcedo) o el campus de Google en una nave de ladrillo en el centro de Madrid. 

Los ejemplos de Tallin en Rotermann City, como las naves de KOKO architects  (foto 12, seleccionados Mies 2009) o los que se están haciendo ahora superponen a fábricas anteriores elementos de arquitectura que emergen de la cubierta del edificio patrimonio industrial, es más en el segundo caso, que veis que sobreeleva cinco plantas, la caja superior se forra con vidrios que soportan fotos del edificio patrimonial sobre el que se apoyan… Parece como si aquellos ejemplos que proponia Yona Friedman de añadir arquitecturas por encima de la ciudad se hicieran ahora realidad. 

Viviendas y lofts

Muy típica es su utilización como viviendas, y para esto el cine ha ayudado bastante, desde Historias de Nueva York, Ghost, hasta Tom Hanks en BIG…, o Alejandro Sanz con Alicia Keys, Beyonce, Alan Walker en algún video. Sin contar un sinfín de anuncios. Además en muchas ocasiones las fábricas americanas se realizaban en altura generando pisos elevados con actividad fabril como estudia brillantemente Nina Rappaport en el recién publicado Vertical Urban Factory (ACTAR).

Pero la realidad americana es que muchas de las fábricas han sido abandonadas en grandes ciudades, en enormes áreas tradicionalmente industriales, Springfield, Detroit, Camden… Y eso merecería un artículo entero, o más bien un libro. 

La utilización como lofts bien individuales como la maravilla de Aires Mateus en un almacén de vinos en Azeitao (foto 13), o la vivienda propia de Mahé-Verdure en Rouen en lo que era un garaje. U otras actuaciones plurifamiliares como el gran Almacén de Grano de Gliwice, Polonia (foto 14, Medusagroup architects 2007) o en el distrito Poblenou ProvenÇal 22@, las viviendas no convencionales (Garcés, de Seta, Bonet) o las viviendas en Can Planell (Cruz y Ortiz) de Barcelona son ejemplos plausibles. 

También era un garaje (foto 15) el primer estudio vivenda de Anthony Gormley de Eric Perry y Nello Gregory. La magnífica elección de los materiales, hablando con los viejos ladrillos así como la blancura y luminosidad del interior para ensalzar las obras del artista, nos parece una obra maestra. La nueva sede de Gormley está evidentemente basada por crecimiento en aquella es de Chipperfield.

Pueden servir también para estudio de arquitectos y ejemplos de esto son, muy temprano, Bofill en la fábrica de Sant Just, Domingo Santos en la azucarera granadina, B.I.G. en New York, Guallart, Mariscal y Sio2arch en Barcelona, Jo Crepain en Amberes y Ralph Erskine que tenía el estudio en una nave de las del principio, un barco que se iba atracando en los puertos en los que trabajaba.

O también, que acaba de ganar el Stirling Prize del Riba 2016 al mejor edificio del Reino Unido, las naves de Newport Street en Londres de Caruso y St. John foto 16 que recuperan una calle de naves catalogadas para Damien Hirst. Y pasamos con esto a centros artísticos más ambiciosos. 

Pliego 2 sobre naves industriales, nuevas y viejas, convertidas en nuevos centros

Centros de arte contemporáneo

De los estudios pequeños de artistas muy frecuente también, pasamos a la época en que el Land Art y aquellas obras de Richard Long nos pedían espacios enormes, de ahí vino su conversión en galerías de arte, y me atrevería a decir que fueron en esto pioneros los franceses con ejemplos tempranos como Le Magasin de Grenoble, L´Entrepot en Burdeos (foto 17), o muy reciente el FRAC en Dunkerque (foto 18) de Lacatton y Vassal que, como un fantasma, añaden un edificio transparente al existente que se convierte en su alma. Lacatton y Vassal ya habían utilizado esta estética de lo incompleto en su Palais de Tokyo de París. 

Los alemanes con diversas actuaciones en la cuenca del Ruhr o como Zollverein (foto 19) o la reconversión del Kuppersmüle en Museo en Duisburg de Herzog y de Meuron dieron nueva vida a viejas naves y edificios. Esta firma estrella suiza también nos hizo en Madrid el CaixaForum, aunque quizá la que tuvo mayor repercusión mediática y de visitantes es la Modern Tate de Londres. Otros menores: The Cube en Manchester de Hodder, centro de arquitectura ya cerrado.

Porque, no nos engañemos, se pueden encontrar fondos para conservar y consolidar el edificio, pero mantener una línea expositiva continuada y de calidad es una labor ardua y muchos se mueren en el intento tras el primer esfuerzo. No es el caso del MAMM de Medellín que tras comenzar en los Talleres Robledo (antigua siderurgia) se ha ampliado ya con arquitectura contemporánea. Decididos fueron los de Monterrey foto 20 (México) con Fundidora que recuperó no solo las naves sino todo el entorno ahora ajardinado para usos lúdicos y culturales. 

Muy publicados también recordamos los Molinos de Murcia de Juan Navarro Baldeweg. Ejemplar, quizá, lo más interesante de la época de Stirling con Wildford, fue el reúso de los Liverpool Docks como la Tate en el Norte, este proyecto fue muy respetuoso con el edificio y nada estridente con los añadidos, teniendo en cuenta los edificios posmodernos que hacían en esos años.

Esta manera de dar nueva vida a viejos edificios, esta manera de preservar edificios históricos como punti fermi de la ciudad para crear nuevos centros de actividad fueron claramente percibidos como un gran éxito (1984-1988) e hicieron que otros almacenes portuarios, docks, tomaran nota y volvieran a la vida, como los de Barcelona, el Palau de Mar, ahora Museo de la Ciudad o los de St. Katherine (foto 21), junto al London Bridge, una zona realmente abandonada desde los bombardeos de la guerra eso sí con otras funciones como oficinas.

Otros como los DOCKS de Marsella o el Manufaktur (foto 22) de Lódz en Polonia (SUD architects 2005), se han rehabilitado como centro comercial. Los almacenes Stucky de Venezia acabaron en manos de una cadena hotelera y también el Faena de Buenos Aires (foto 23) de la mano de Philippe Starck es un hotel de lujo. De la mano de este diseñador francés, sobre edificio de Ricardo Bastida, la Alhóndiga de Bilbao foto 24 ha supuesto la reconversión de un almacén de vino, esta vez para centro cultural y de ocio. 

También en Tallin Koko han restaurado unos magnificos hangares portuarios para Museo Marítimo (foto 25). Y que decir de los de Hamburgo en el Speicherstadt (y el de Kallmorgen) y más reciente la recuperacion de Coussée & Goriz architecten en Wignejem, Bélgica, en el Kanaal para oficinas (foto 26). En otros pasa lo contrario, el Aguila de Mansilla y Tuñón (foto 27) pasó de fábrica a almacén, archivo. 

Otros centros de exposiciones más cercanos

Tenemos multitud de ejemplos de pequeños museos por toda España recuperando naves: el Museo del Agua de Palencia de MID estudio (foto 28), el del vino de Almendralejo de GAP arquitectos (foto 29), el de Can Framis de Jordi Badia (foto 30), el Museu de la Ciencia y la Tecnología de Tarrasa de Lluis Muncunill (foto 31) o los de la Caixa de Madrid (ya citado) y de Barcelona que era una fábrica algodonera de Puig i Cadafalch y restauración F. J. Asarta (foto 32).

La sección del Museo de la Siderurgia (foto 33) en Sabero, León, es parecida en sección a las atarazanas, aunque era una nave de laminación de una ferrería de mediados del XIX (restaurada por Fernández Molina). La recuperación de los edificios del Museo de la Mina de Arnao, cerca de Avilés (Roberto Alonso) donde galerías de ladrillo pasan bajo el mar. Otro ejemplo es la nave de Carles Taché (foto 34) como galería de arte en Barcelona (FAD 2016).

También el del Museu del Ter en una fábrica textil de Manlleu de OAB (Ferrater) pero que nos parece muy duro, en fin hay que buscar funciones a tanta fábrica textil (fabulosos los planes territoriales de Joaquín Sabaté para el Llobregat y el Ter) También el Centro de Arte Contemporáneo La Conservera Ceutí en Murcia (Nieto y Retes, XII BEAU). Firmas tan innovadoras como Prada de la mano de OMA buscan en espacios industriales como este de Milán (foto 35), esta variedad y a la vez falta de protagonismo que permita desarrollarse con mayor libertad la creatividad del artista. 

Centros de creación

Quiero comentar un hecho colateral en las grandes ciudades. La gente, especialmente la gente joven, necesita encontrar lugares y zonas donde intercambiar relaciones, y ciudades como Barcelona y Madrid están hasta tal punto congestionadas por el turismo en la zona que tradicionalmente era la más interesante, que la sociedad se busca refugios locales. Las zonas industriales donde están las naves abandonadas suelen estar alejadas de los flujos turísticos, suelen tener precios más interesantes y suelen tener un empresario arruinado que necesita hacer caja.

Desde el año 2007 el Ayuntamiento de Barcelona tiene en marcha el proyecto “Fábricas de Creación” que apoya la implantación de actividades creativa en naves en desuso y ha permitido la recuperación de edificios como el Hangar (Manrique y Terré, foto 36) o la Fabra i Coats (Ruisanchez-Bacardit, foto 37). No es nada nuevo, si recordamos las fabulosas piscinas y centro social de Mateo en la fábrica Catex en Poble Nou del 93. Proyecto en el que trabajó Vicente Guallart que por cierto dirige el Instituto para la arquitectura avanzada de Cataluña (IIAC) en una nave del 22@.

Toda esta actividad va, poco a poco, cosiendo la ciudad y generando usos nuevos para los locales (espacios) y para los locales (personas). 

En Madrid, y creo que ya podemos considerarlo como un éxito, Matadero (foto 38), “Factoría Cultural” que cumple esa función de contenedor, de semillero de actividades creativas de todo tipo y ha ido incorporando nuevas intervenciones como las de Arturo Franco, Ensamble (García-Abril, Mesa), la de Iñaki Carnicero, Churtichaga y Quadra-Salcedo, Angel Borrego…

Aunque las cosas no funcionan siempre como uno quiere y las que tanto premiamos de Langarita y Navarro aparecen invadidas por una selva de hierba que un día fue jardín interior. Porque lo realmente difícil no es hacer un proyecto arquitectónico, sino mantener a buen nivel un proyecto cultural como ya comentamos. El que sí funciona, también muy premiado de Langarita y Navarro, y además un lugar creativo, es MediaLab, sobre la antigua Serrería Belga (foto 39). 

Las naves de la Laboral de Gijón (foto 40: Luis Moya y Diez Canteli obra, concurso restauración de Diego Llaca) también se han convertido en centro de creación industrial y artística. DA2 Artium en Salamanca es un centro de creación sobre la antigua cárcel (restauración de Horacio Fernandez del Castillo); y el Embarcadero de Badajoz, proyecto premiado de Nieto Sobejano, es otro ejemplo de esta reconversión creativa.

O en Valladolid, otro matadero, el LAVA (Laboratorio de las Artes de Valladolid) foto 41 que ha creado sobre el antiguo edificio racionalista protegido uno nuevo de arquitectura decidida que conserva y avanza. (J.I. Linazasoro, J. Grijalba, A. Grijalba, P. Gil, y E. Carazo). 

Pliego 3 sobre naves industriales, nuevas y viejas, convertidas en nuevos centros

Colegios

El Instituto La Llauna (1984) (foto 42), en el que convirtieron una Nave en Badalona a su uso educativo Enric Miralles y Carme Pinós, fue un ejemplo para todos nosotros que salía hasta en anuncios de la tele. También muy publicada aquellos años fue la escuela Jujol, en los Talleres Manyach foto 43 que restauraron brillantemente Bach y Mora. Y Universidades como la de Torcuato di Tella en Alcorta Buenos Aires que se desarrolla en las antigua fábrica SIAM di Tella. 

Centros sociales

Otra cárcel la de Palencia ha convertido sus naves en Centro Civico (foto 44) (EXIT) y antes, también con éxito hasta nuestros días las de León de MTM Fresneda-Sanjuan (foto 45). Ya hemos hablado en otras ocasiones del centro Daoiz y Velarde (foto 46) de Rafael de La-Hoz que ahonda en esa presencia gastada del tiempo. Y también hemos citado antes en este mismo artículo Catex en Poblenou (Mateo) (foto 47) que además de piscinas es un centro social. Un Silo de Soria se ha convertido en centro social que recuerda en su interior la casa desnuda de SANAA de Valentín Sanz arquitecto (foto 48). 

Teatros/conciertos

Otra manera de hacer nuevo uso sobre ellas son los teatros. El caso histórico más recordado es el Grotes Schauspielhaus de Berlín, de Poelzig, aquella estructura con las estalactitas que era en realidad una reconversión de las naves del antiguo mercado de Berlín, es decir una macro intervención de arquitectura interior que las transformó en el gran teatro de la ciudad. También muy difundido fue el proyecto de la reforma de la azucarera Eridania para auditorio Niccolò Paganini (foto 49) en Parma donde exteriormente se mantiene la lectura fabril e interiormente se introduce la nueva función. 

Ejemplos recientes en esa línea sería el Teatro Enghelo en Brasil (Fanucci, Ferraz, Grinspum) (foto 50) o, mucho más ambicioso el de Kampanje en Holanda (foto 51) (Van Dongen-Koschuch). También la Jahrundenhalle de Bochum (fotos 52 y 53) como sede de la Trienale del Ruhr se convierte en escenario de multitud de representaciones artísticas teatrales y musicales cada tres años. 

En el último número de conarquitectura vimos como una antigua fábrica de ladrillo en Ricciones, Rimini, (foto 54) en Italia se convierte en teatro, escuela secundaria y oficinas de la mano del arquitecto Pietro Carlo Pellegrini utilizando principalmente elementos cerámicos formando lamas. 

O también palacios de congresos, como el de la Azucarera de Santa Elvira en León, que siendo la decisión expresa del arquitecto, Perrault, respetar e incorporar la arquitectura existente, lo cierto es que la presencia intensa del nuevo edificio se la come (aún en construcción). 

Las nuevas naves

Y ver como nuevas estructuras van jalonando la historia de la arquitectura, las de las bodegas Raventós i Blanc de Bach y Mora (foto 55), aquellas puertas de Calatrava, Reinhardt y Reichlin en Suiza (foto 56), que se abrían como una pagoda, las de Vitra de Siza (foto 57), las de Arévalo de Perez Arroyo (foto 58) (¡que te sorprenden repetidas cerca del cementerio de Igualada!). Las de Van Berkel en Amersfoort, Países Bajos (foto 59 y 60).

O más recientes las de material eléctrico de Badajoz de José María Sánchez foto 61 que recoge con delicadeza y rotundidad la luz. La Almazara de Santurde (Barcena, Zufiaur, Mielgo) (foto 62) que nos cautiva por su sobriedad, las de [baragaño] (foto 63) para ArcelorMittal que se confunden con los contenedores amontonados en el puerto y la de Cristina y Efrén para diagonal 80 en Madrid (foto 64) que parece hacer suya la dirección marcada por el nombre de la empresa. 

Y pienso que con estos espacios arquitectónicos soberbios pasa como con la película de Fellini, que en cada momento, en cada época, cada sociedad extrae de ella el elixir de su presente: ve la misma obra con distintos ojos. Son precisamente esas obras intemporales las que perviven (tautología).

Hoy vemos la película de nuevo y volvemos a ver a los poderosos comiendo en el salón mientras los refugiados se apoyan en los cristales, vemos la belleza, las muñecas rusas, es decir, la película dentro de la película (el tema de Ungers), vemos la naturaleza amenazada, el amor, también el amor a los animales, la lucha de divos, ¿habrá algo más vinculado a nuestra profesión? (¡hasta uno de los personajes se llama il Grand Duca de Herzog !).

Vemos cómo los hay que compiten con el de al lado y los más ambiciosos que lloran porque saben que luchan contra las figuras de la Historia (estos días La Opera en Madrid repone Norma y la prima donna no puede evitar luchar, sin éxito, contra la que parece ser que inspiró la película de Fellini…), ver lo ligero de una barca y lo pesado del rinoceronte, lo absurdo de un paraguas colgado en un barco que se hunde, lo contrapuesto de una ciega vidente, lo inexplicable de tantas cosas como la guerra misma.

Y pensar también, como en el film, si no estaremos nosotros sentados también sobre el borde del precipicio o sobre la boca de la montaña, que es el cráter del volcán. Pidamos que al final, como siempre, esta gran NAVE que es la Arquitectura siga yendo… E LA NAVE VA.

BIBLIOGRAFÍA:

  • AMID cero9, Third Natures, AA London 2014. 
  • CARIOU, JÖEL, Maisons d´Architectes. Editions Alternatives 1996 
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  • MIRALLES, ENRIC, Obras y proyectos, Ed Electa Milan 1996 
  • MANSILLA+TUÑON, por Antonello Marota, Editado pory Edilstampa srl, Roma, 2012 
  • PAWSON, JOHN, Obras, Ed Gustavo Gili Barcelon 1992. 
  • PEVSNER, NIKOLAUS Historia de las Tipologías Arquitectónicas.1979-80.GG Barcelona (A History of Building Types. Princeton University Press, New Jersey. 1979) 
  • RAPPAPORT, NINA, Vertical Urban Factory, 2014, Actar, Barcelona, 2016 
  • RUIZ FERNÁNDEZ, ROGELIO, El diseño arquitectónico como cualificador de la industria, en la colección “Los ojos de la memoria” nº 11 “diseño+imagen+creatividad” Ed por INCUNA en Gráficas APEL Gijón 2010. 
  • RUIZ FERNÁNDEZ, ROGELIO, Gijón, paisaje industrial heredado y su nueva cualificación dentro de Regeneración urbanística y territorial integrada. Ed Universidad de Oviedo Gijón 2015, pag 65-87. 
  • SABATÉ, JOAQUIN, Proyecto de parque patrimonial fluvial del Ter, en “Gestión del Paisaje” (coord. J.Busquetss y A. Cortina), Ariel 2009, pg 625-642 
  • SVERRE, FEHN (por Genaro Postiglione con introducción de Francesco dal Co), Opera Completa. Electa Milano 2007 
  • VVAA, Arquitectos holandeses, Ed. Juanta de Andalucía 1995. 
  • VVAA Architectuur in Nederland, Jaarboek 2015/2016, nai010 Publishers, Rotterdam 2016 
  • VVAA, IX BIAU, Ministerio de Fomento, Arquia 2014 
  • VVAA , 101 Landmarks of Contemporary Polish Architecture.Agora Publishers, Warszawa 2011. 
Artículo Reflexiones sobre Arquitectura publicado originalmente en conarquitectura 61. Consigue este o cualquier número de la revista en la  tienda online.
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